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Mujer en cuarentena, historias que merecen ser leídas.

Cristina Benítez

Me llamo Cristina, tengo 27 años y tengo una hermosa familia junto a mi esposo y a mis dos hijos, Lautaro de siete años y Maia de dos. Ellos aún son pequeños, así que nos costó y nos cuesta afrontar esta cuarentena ya que, necesitan de la libertad de correr, salir a jugar y a explorar el mundo como lo hacían antes. Noto que se aburren un poco en casa y a mí personalmente también me sucede.

Me cuesta además, porque nosotros éramos de salir hasta la casa de mis padres que viven a unas cuadras y ahora no podemos hacerlo. No podemos salir a disfrutar del día ni de su compañía, cuesta entender pero acá estamos firmes.

Una cosa importante que quiero compartirles es que el año pasado, tuve la oportunidad de contar que no veníamos nada bien en la economía. Fueron meses muy duros como familia, hasta me puse a llorar al ver el recibo de mi marido, me dolió tanto!

Pero Dios siempre estuvo presente, más en ese momento tan difícil. Estuve viendo una película que elegí “al azar” y Dios me habló a través de ella. Me mostró que DIOS ES MI PASTOR Y NADA ME FALTARÁ.

Entonces me calmé y pensé: Por qué preocuparme si Él está?

Después de cada tormenta sale el sol, y este año 2020 fue diferente a pesar de este virus que está asechando a mucha gente ahí afuera.

Fue diferente porque nuestra economía cambió y hoy, gracias a Dios, pudimos ayudar a gente con mercadería, gente que necesita y lo hicimos con mi marido de corazón sin esperar nada a cambio porque somos felices ayudando siempre que podemos.

También en estos tiempos de encierro me volví una pastelera jaja! Pasamos más tiempo en familia, miramos pelis con los niños, jugamos y estudiamos; ya me volví una maestra, me falta el título oficial!

En resumen, lo mejor y lo más importante de esta cuarentena es estar en familia y en el Camino correcto junto a Dios.


Gracias a esta mujer que nos cuenta su experiencia en tiempos de pandemia. Una valiente a la hora de compartir lo que hay en su corazón transmitiendo paz; que sea para bendecir a cada lectora.

Quieres compartir esta historia?

Karina A. Flores, Mujer en Letras.

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Mujer en cuarentena, historias que merecen ser leídas.

Anónima.


Cuando empezó la cuarentena me sentí tranquila, me dije: si todos nos quedamos en casa y tomamos lo recaudos necesarios esto va a pasar pronto.


Me gustaba la idea de que mi esposo se quede más tiempo en casa ya que trabaja varias horas al día y pasa mucho tiempo en el trabajo. Pero esta cuarentena me hizo ver tres cosas…


Tengo un bebé de 7 meses muy demandante, se lleva toda mi atención y tiempo, besos y abrazos.
Yo, como mujer me estaba descuidando. Desde que nació ando en pantuflas, ropa de dormir y pelo recogido. Con el bebé y las tareas del hogar no me daba mi tiempo para arreglarme.


Llegó el día que me miré al espejo y no me gustó mi imágen. Me propuse levantarme y lo primero que tenía que hacer era arreglarme, comencé todos los días a maquillarme, arreglarme el pelo y vestirme como si fuese a salir.


Proverbios 31:10
Mujer virtuosa, ¿Quién la hallará?
Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.


Hasta ese momento sólo era mujer y madre. Mi atención y tiempo seguían sobre mi bebé, un día besándolo y abrazándolo me pregunté: ¿Hoy besé y abracé a mi esposo?¿ Le dije que lo amo?¿Le puse mi atención como lo hice con nuestro hijo?
No, desde que llegó mi hijo me olvidé de ser mujer y esposa.
Fui, abracé y besé a mi esposo y le dije lo mucho que lo amo.


Proverbios 31:11-12
El corazón de su marido está en ella confiado, y no carecerá de ganancias.
Le da ella bien y no mal
Todos los días se su vida.


Me di cuenta que tenemos que ser mujer, esposa y madres.


-MUJER PARA SENTIRNOS BIEN CON NOSOTRAS MISMAS Y ARREGLARNOS PARA NUESTROS ESPOSOS.
-ESPOSA PARA CUIDAR, AMAR, MIMAR Y COMPARTIR TIEMPO CON NUESTROS ESPOSOS.
-MADRE PARA NO DESCUIDAR A NUESTROS HIJOS, ACOMPAÑARLOS EN APRENDIZAJE Y QUE SEAMOS NOSOTRAS SU INFLUENCIA.


Proverbios 31:25-31
Fuerza y honor son su vestidura; y se ríe de lo por venir.
Abre su boca con sabiduría, y la ley de clemencia esta en su lengua.
Considera los caminos de su casa, y no come pan de balde.
Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada;
Y su marido también la alaba:
Muchas mujeres hicieron el bien; más tu sobrepasas a todas.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura;
La mujer que teme a Jehová, esa será alabada.
Dadle del fruto de sus manos,
Y alábenla en las puertas de sus hechos.


Gracias amada escritora, porque tu historia nos enseña a observar aquellos detalles que dejamos de ver cuando estamos sumamente activas, cuando nos enfocamos en una sola cosa. Gracias! Por recordarnos que como mujeres tenemos la capacidad de mejorar cada día y en cada área. Por enseñarnos a amar aún con nuestra imágen, con nuestras delicadas manos y caricias; aquellas que producen milagros extraordinarios bajo la dirección de Aquel que las creó.

Mujer en Letras.

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Una mujer de verdad?

Qué significa esto? Símplemente que no seamos mujeres de mentira.

Esto me recuerda a una pregunta que me hizo mi ahijadita Mia con su inocencia y amor. Ella estaba parada en la puerta del baño mirándome con atención y me dijo: madrina, por qué vos tenés todo de mentira?

Sonreí y la miré con ternura.

Ella siguió observandome mientras me ponía las pestañas postizas frente al espejo.

Reflexioné acerca de esto y claro, esta pequeñita me había visto en diferentes ocasiones, usar diversos looks de colores de pelo, uñas postizas, extensiones de cabello, maquillajes, etc.

Pensé en aquellas cosas que adherimos en nuestro ser innecesariamente, que desdibujan la verdadera identidad o lo que es peor, que la va extreminando poco a poco.

Esas cosas que están en el corazón, en el alma y que se exhiben en los momentos de presión o soledad sacando la verdad a la luz.

El tema es cuando queremos exponer la de otros con la excusa de que ” la verdad debe salir siempre a la luz “, como si fuera que nos corresponde a nosotras ocupar ese lugar de juez.

Es cierto que debemos ser mujeres de verdad, pero no podemos exponer la verdad sin amor o eliminar la prudencia de la ecuación donde una verdad debe salir a la luz, ya que esto podría causar una herida en la persona en cuestión, inclusive a las de su alrededor. Lo que quiero decir es que no podemos tomarlo a la ligera sólo porque nos sentimos mujeres “defensoras y proclamadoras de la verdad” . Esto generalmente se complica cuando le ponemos el ingrediente de nuestra propia opinión y/o pensamiento.

Sí, somos llamadas a decir siempre la verdad, pero por encima de eso fuimos creadas para amar. Esa es la mayor verdad sobre tu vida!

Ser una mujer de verdad implica no avergonzar al otro y a veces recordar eso se nos hace difícil, ya que cada mujer es en su interior de una manera particular y única y muchas veces somos influenciadas por el entorno, o quizá por cosas que nos han sucedido en el pasado y que hay que sanar.

Ser humildes, pacientes y amorosas nos ayuda a decir una verdad sin avergonzar a los demás.

Fuiste creada para ser una mujer de verdad en amor. Para no tener un concepto más alto de vos misma del que sos. Fuiste creada para tener la capacidad de entender y tolerar los errores de otros, incluyendo los tuyos. Para aceptar que nadie es perfecto. Para ser realista con vos misma y con los demás sin la necesidad de herir, pero con la necesidad de amar y ser amada.

Es tiempo de evaluanos cada día, para ser cada vez más un poquito mejores. Podemos ser una mejor versión de nosotras mismas y así ayudar a otras mujeres en verdad y en amor.

Dale! Ponete bella por dentro y por fuera mujer! No ocultes tus imperfecciones intentando exponer la de otros.

Mirate al espejo, arreglate, maquillate y perfumate el rostro y el alma. Ah, y no te olvides de tus pestañas postizas!

Efesios 4:1-2.

Romanos 12:3

2da. Corintios 5:18-19

2da. Corintios 1:3-5

Juan 16:8

Mujer en Letras.

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Serie: Mujer en cuarentena, historias que merecen ser leídas.

Decidí mejorar por segunda vez.

Por Macarena Alarcia.

Mamá y esposa en cuarentena.


Por dónde empezar!?
La verdad de toda esta situación, es que siento que me confronta como esposa y mujer; tal vez no
tanto como mamá, porque con nuestros hijos tenemos vivencias 24/7 a lo largo de nuestras vidas.


Pero como dije anteriormente, el desafío es como esposa y mujer. Porque lo que creí que estaba mejorando o puliendo de mi, resulta ser que no era así . Resultó que me encontré en donde había sido
mi punto de partida hace dos años atras, antes de estar en el Camino de Dios.

Volví a ser la
misma de hace dos años, la misma que se ahogaba en un vaso de agua, la misma que contestaba mal. La
que en vez de ser sabia, era necia destruyendo mi hogar; ese hogar que tanto me costó armar.


Y de repente, toda esta situación de la cuarentena y demás cosas me demostraron cuanto tenía que
cambiar, OTRA VEZ. Por mi culpa y sólo por mi culpa me encuentro otra vez donde estaba.
Y entonces pensé… – bueno, el primer paso, que es hacer el mea culpa, ya lo di.

Lo siguiente sería volver a remar y a
cambiar toooodooo lo que había conseguido anteriormente y que dejé que se escapara de mi.


Mejoré y cambié muchas cosas por segunda vez. Soy más paciente, sabia, y cierro mi boca para que mis palabras no lastimen a mi esposo. Trato de ser mejor conmigo misma.

Me castigaba mucho pero ahora me amo porque eso es lo que EL nos manda a hacer, entre tantísimas cosas. Me estoy puliendo y estoy mejorando cada día.

Me encuentro con muchas ganas de progresar espiritualmente. Hoy más que nunca tengo ganas de obedecer en todo lo que se manda, como a morir a mi YO del pasado ( Y del no tan pasado ), para ser mejor mujer, mejor esposa y mejor madre sin dudas.


De toda esta situación negativa encontré lo positivo, pude enfrentarme a mi
misma y a lo que Dios me pedía a gritos que sacara de mi vida. No es fácil, pero acá estoy con más
ganas de seguir que nunca!
Sin dudas esta cuarentena me dió paz y ganas de avanzar en todo… Esta cuarentena hizo que tenga ganas abrazar.


Agradezco grandemente a mi querida amiga y hermana Macarena Alarcia, una verdadera Mujer en Letras; por su amor y su apoyo en en este sueño de Dios, que va creciendo y mejorando con historias del corazón de personas íntegras como ella.

Su historia inspira y anima a creer que siempre hay una nueva oportunidad para volver a comenzar y nos recuerda la importancia de examinarnos interiormente para que nuestro exterior sea transformado. Gracias por exponer tu corazón.

Karina A. Flores. M.E.L

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Serie: Mujer en cuarentena. Historias que merecen ser leídas.


Mi historia

Entendí que Dios tiene
el control de todo.

Por Soledad Sgariglia.

Cuando me enteré de esta cuarentena obligatoria realmente no tomé la dimensión ni la seriedad del problema.

Igualmente tomé los recaudos necesarios. Llené mis alacenas, heladeras y frezzer con mercaderia debido que mi pareja y yo, no podríamos trabajar en cuarentena, ya que somos nuestros mismos patrones.


La convivencia se tornó complicada; éramos una familia ensamblada con dos hijos grandes de mi pareja ( los cuales vivían con nosotros), y dos hijos míos menores.

Mi casa era mi bunker, mi lugar seguro. Hasta que hace quince días atrás no pude sostener más la convivencia por varios motivos.

Y de noche, bajo la lluvia, me vine a Lobos con mis hijos a la casa de mi padre con miles de preguntas y miedos.
Me costó llegar ya que había controles en cada peaje, pero al fin llegué! Mi padre y mi hermana nos estaban esperando.

Me vine sin un peso, ya que me había gastado todo el dinero que tenía para abastecerme en la otra casa.

Eran las 6 de la mañana cuando llegué y ya no podía dormir. En ese momento me arrodillé y clamé a mi Señor pidiéndole que me diera fuerzas y que me ayudara en este momento difícil.


Al día siguiente empecé a acomodarme con mis hijos en una pieza de 3 x 2, algo totalmente diferente, ya que antes cada uno tenía su propia habitación y todas comodidades.

Decidí empezar a disfrutar más de mi papá ya que está enfermo y nuestra relación no era la mejor.

Empecé a ver cosas en mis hijos, cosas que en todo este tiempo no pude ver porque mi mirada estaba en otro lado.


También comencé a cobrar dinero de gente que me debía.

Es ahí cuando entendí que Dios tiene el control de todo.

Siempre en mis oraciones pedía ser una buena madre y hoy me doy cuenta que Él acomodó todo para que yo conociera en verdad a mis hijos, lo cual pospuse por complacer a mi pareja y por creer que hacía lo mejor.

Hoy me doy cuenta que Él me guardó en el hueco de su mano desde el momento que salí de aquella que era mi casa.

Se ocupó de que llegue bien a la casa de mi padre, de que acá disfrute de la compañía de él, y de que pueda malcriarlo sanando nuestra relación.

Me dió la posibilidad de reconstruir la relación con mis hijos y de darme cuenta cuánto la había descuidado. Él me da trabajo a pesar de la situación y ensima nos regala, a mis hijos y a mi, la bendición de alquilarnos nuestra propia casa.

A veces vemos todo oscuro, y ese es el valle por el cual tenemos que pasar para llegar a la bendición absoluta que nuestro Papá tiene para cada una de nosotras.


Le doy gracias a Dios cada día por todo lo que me da, todo lo que me perdona y todo lo que me hace ver.

Una vez más gracias! Por cuidarme y mimarme como tu hija amada.”

Él nos cuida en todo momento y en todo lugar a pesar de las circunstancias.


Gracias a Soledad Sgariglia por ser parte de esta serie. Realmente es una historia que merece ser leída y compartida, ya que es un verdadero ejemplo de valor, determinación y confianza en Aquel que hace todas las cosas nuevas. Gracias por ser una Mujer en Letras.

Karina A. Flores.

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Que se vuelva un virus…

Que todos estemos infectados con Amor. Que nadie pueda escapar, que no haya cura.

Que entendamos que nunca sobra darlo, que no lo mezquinemos ni que nos ocultemos de él. Que nadie se quede sin decidirse y jugarsela por él.

Que nadie cambie su significado real y puro, ni que traten se usar su término equivocadamente.

Que se pierdan en lo más profundo de él y que no se los pueda hallar más. Que den la vida por entregarlo sin pedir nada a cambio, y que lo salpiquen aunque otros digan que es innecesario, que no es correcto, que ya paso de moda y que es de tontos.

Que no lo guardemos en un cajón oscuro del corazón simplemente por miedo a ser heridos o por pensar que el otro no es digno de recibirlo.

Demos amor. Que se vuelva un virus…